miércoles, 18 de mayo de 2016

GUADAMUR, QUINTAESENCIA DEL CRISTIANO VIEJO

A las once y media de la noche del sábado, en el vigésimo cuarto día del mes de mayo de este año de desgracia y jodienda, avisaba el programa de las novenas jornadas visigodas de un lugar de la Mancha de cuyo nombre no queda más remedio que acordarse, Guadamur, que se iba a realizar un espectáculo de luz y sonido, proyectado en el edificio del castillo, bautizado con el nombre de Lux Gothorum. 
 

De nuevo los Gothorum, Vandalorum et Suevorum... la pesadilla de los programas de estudio franquistas vuelve a cobrar vida en la España de los smart-phones y las redes sociales... la sempiterna España amiga de redes, de tornos, rejas y escuchas.
Algunas de las Hazañas de aquel 'noble' pueblo visigodo y que se ensalzan en multitudinarias jornadas visigótico-festivas, fueron,entre otras, la celebración del II Concilio de Toledo, convocado por el rey visigoso Recaredo I y por el que el catolicismo era una unidad de destino en lo de universal y godo que tenía la cosa, con los judíos como destinatarios especiales de un " y no estoy mirando a nadie". Otro rey de esa cruzada estirpe, Sisebuto, y que la historia le perdone el apelativo por lo de puñeteras que tienen las rimas que inspira, fue quizás el primero en apuntar que 'los judíos eran un problema', y el primero también en tener los derechos de autor de la posteriormente rebautizada 'conjura judeo-masónica' franquista, al explicar que el problema judío venía de la fabulación, que desde los tiempos de Recaredo, el number one, se había extendido, de que los judíos no hacían otra cosa más que conspirar y que por ello deberían recibir como medida de gracia una bofetada por judío, luego otra por si la olvidaba, después arrastrar su fe por el suelo, patearla y tirarlos al final al fuego, como en la trágica Numancia cervantina: "En la plaza mayor ya levantada /queda una ardiente cudiciosa hoguera, /que, de nuestras riquezas ministrada, /sus llamas sube hasta la cuarta esfera."
De unos años hasta ahora, no hay pueblucho, villa o condado de esta piel de toro torturada por los matadores de la historia, que se precie, que no haya travestido sus festividades  en medievales. De tal suerte que para formar parte del ambiente de época, hay que ir disfrazado como un mamarracho con calzas y calzones, que tanto sirven para dar aparencia de criados como de tunantes y demás suerte de cabrones.
Quizás intentan estos piltrafas disfrazados con alcandaras de lienzo de algodón, emular al rey visigodo Sisebuto, el mismo que al judío que no abjurara de su fe, le otorgaba la caritativa y cristiana opción de la expulsión del reino por un lado, o la muerte por el otro. Haz y envés de una hijoputada realmente visigoda.

Puede decirse que una ardilla podría recorrer la península saltando de capiello en cofia, brincando de cabeza calva a cabeza peluda, por toda la ciudadanía y aldeanía, travestida en feligresía de zapato fenestrado y cota de malla, congregados todos ellos con vasos desbordantes de vino y panzas llenas de cerdez en toda su longitud de onda gastronómica; ebriamente reunidos en torno a la edad más oscura y fétida de la historia hecha fiesta, jornada o exhaltación de la cultura española del medievo más antijudío.
Fetidez como la que embiste el olfato al conocer la vida y obra de otro rey visigodo llamado Sisenando. En el nombre de su señor-deidad, convocó otro concilio, por el cual y gracias a su misericordiosa legislación, los judíos bautizados a la fuerza, cuyos padres no fueran conversos, debían ser separados los unos de los otros a la tierna edad de que se tratare y teniendo a la vista el alguacil en postura de desenvainar el estoque sobre aquellos desgraciados que osaren en desfacer lo mandado. Dejad que los niños bautizados se acerquen a mí. Sin olvidar otros méritos conciliares como los robos, a los que llamaban confiscaciones, torturas a las que llamaban azotamientos públicos, o humillaciones como la de rasurar las cabezas judías.

Pues en Guadamur, y después de estas delicatessen a modo de antecedentes, concretamente sobre su castillo, dicen que propiedad de un judío ajeno a estos trapicheos, el espectáculo de luz y sonido vino a ser como una eyaculación ampulosa, pegajosa y a todo color de las imágenes de esos reyes visigodos transformados por grande hechizo en los caretos de Franco, Hitler y Himmler, tres malas hierbas estropeadas por las pisadas olvidadizas, de uno de los jardines más oscuros de moral y escasos de inteligencia, de la historia...

La proyección de tal desatino a todo color, audio-pompa y circunstancia censurable, no ha sido sino la de la materialización gráfica de las obsesiones y de los conflictos erótico-espirituales de los autores y sus promotores, en este caso el pueblo llano de la llana meseta, pues se da el caso de que el vídeo fue elaborado por una empresa formada por dos vecinos del municipio, que ya habían hecho otros vídeos para las jornadas medievales los dos años anteriores... el sentir patrio manifestado por sus emprendedores surgidos de entre la más campechana aldeanía.



Una vez estallada la polémica, el PP de Guadamur ,patrocinador, organizador y contratista de la resurrección virtual de las momias asesinas y por eso de que se avecina la papeleta electoral, lo intenta arreglar pidiendo disculpas a quienes pudieran haberse sentido ofendidos... ofendidos... pero dicho con un tono como dando a entender que sería imposible encontrar a un buen cristiano viejo que pudiera haberse sentido ofendido... una invocación a la inocencia y buena fe, con tanto truco y amaño como una sesión de espiritismo; dicho también con un tono como dando a esconder que la íntima intención era la de insultar con un cuchillo de odio tan personal y dirigido a herir a un grupo de personas tan determinado, que resultaría, fuera del escondrijo, escandalosamente sangrante y punible. Las explicaciones en la forma y en el fondo, son un instrumento, en este caso, más defensivo que expiatorio.
Pero a ciertos ediles, cuando se les deja barra libre para que recreen la lengua, y fieles al don de la oratoria de su líder nacional, van enredando de forma caótica la cosa, hasta el punto en que el ovillo es una auténtica mierda, pestilente, hiriente a la vista y circunnavegada por legión de moscas coprófagas. 
En los cuchillos de los SS alemanes, estaba grabado el lema: "Mi honor es la fidelidad". 

La Fidelidad patria que aquí nos convoca llevó en el pasado reciente a ese Ayuntamiento de sensibilidades especiales y tras largas y sesudas jornadas de reflexión, circunspección y arduo análisis, a adoptar una medida política de hondo calado: ser los primeros en declarar persona grata a Mariano Rajoy, después de la ingratitud municipal de la retranca  pontevedresa... 
 
Tratóse pues la 'guadamurada', de una corrida audiovisual cuya pretensión, y comienza el enredo con la dicencia de la PoPular alcaldesa Sagrario Gutiérrez, era la de ilustrar cómo la hispana unidad de destino en lo universal había recuperado el tesoro de Guarrazar, vendido a Francia por la parte vendedora llamada Isabel II. ¿Nos hacemos unas pajillas? No, no tengo nada que ilustrar sobre nuestra patria. Una recuperación que formó parte de las negociaciones con el Gobierno provisional de Vichy. Un tesoro rescatado gracias a los responsables del asesinato de más de 6 millones de judíos, cuyas efigies no merecen para el Ayuntamiento Popular de Guadamur, nada más y nada menos que una oda wagneriana a sus pericias político-psicóticas.
Los de Castrillo de Matajudíos se han doblegado ante la conspiración judía, pero nosotros, cristianos viejos, en nombre de nuestro señor, vamos a plantarles cara en forma de caretos virtuales: ¡Heil Hitler y Arriba españa!

Si el pregón del alevoso y nocturno atentado, lo hubiera pronunciado un Recesvinto resucitado, sus palabras no habrían quedado muy fuera del contexto y del espíritu con el que fue ideada, ejecutada y politizada la estampación audiovisual de los rostros indecentes de esos "guías" y "caudillos": «...Me refiero a la vida y costumbres de los judíos, de quienes tan sólo sé que con su peste contagiosa está manchada la tierra de mi gobierno. Pues, ya que Dios omnipotente había arrancado de raíz a todos los herejes de esta tierra, se sabe que ha quedado esta única vergüenza sacrílega, a la que o la fuerza de nuestra devoción corregirá, o la venganza del castigo aniquilará».