jueves, 6 de junio de 2013

MÁS ABASTOS Y MENOS MERCADOS

El mercado ha tomado y toma las decisiones políticas, y derivadas de éstas las sociales, a menudo basándose descaradamente en el favoritismo y la corrupción. En un mercado de abastos no hay cojones a sisarle a una verdulera...Hay mercados y mercados. 
El principal enemigo del mercadón/mercadona es el Estado, y por extensión enemigo jurado de toda consideración social (trabajar como chinos...por mercadonear un poco los cataplines). Es enemigo porque el Estado ,a ojos de los oligoPPolios, es un yacimiento de especulación ociosa y riqueza a corto plazo que está vedado a los mercaderos virtuales. Y aquí viene la guerra sucia: los mercados que marcan a hierro candente, gobiernan a su vez los principales medios de comunicación con contratos de crédito bajo el tapete, un gobernar fuera del contexto democrático pues carecen de representatividaad. Desde ellos no cesa el 'mercado-en-todo-lo-que-se-menea' en su bombardeo contrainformativo por las ondas: el Estado, 'por el bien de todos', debería reduicir su rol en la economía y dejar paso a los mercados; del ataque terrestre se encargan los gobiernos de corte de mangas más o menos liberal 'elegidos' por las urnas. Las ondas siguen en su responso machacón: los sindicatos deberían ser organizaciones de derecho restringido, reducidos a meras gestorías laborales a sueldo de los gobiernos neoliberales. La letanía espesa como la tinta salpica así: los ciudadanos deberían ser desvertebrados en sus aspiraciones a conseguir un pleno estado de bienestar, esto es, abandonar la seguridad social por la 'libertad' de mercado social. 
Las decisiones políticas tomadas con ginebra subvencionada, no dejan de rezumar corrupción. Para el 'libre' mercado eso es síntoma de progreso y modernización...¡Cuánto mejor nos iría si el foro de decisión se trasladara a un mercado de abastos! Por lo menos allí el género es fresco y no corrupto... Y cualquier amago de corruptela se arreglaría con unos cuantos 'me-cago-en-tu-padre' y alguna 'guantá' conciliadora.